viernes, 2 de noviembre de 2007

Quejas de los ciudadanos por los nuevos soportes de publicidad

POLÉMICA EN TORNO A LOS 'SUPERCHIRIMBOLOS'

Como todos los días, María Jesús levantó las persianas de su casa para que la luz de la mañana iluminara su salón, pero algo había cambiado. Donde se suponía que debía haber un espacio vacío, la mujer se encontró con un soporte publicitario de tres metros de alto por dos de ancho que bloqueaba el paso de los primeros rayos de sol. Se trataba de una de las 900 pantallas para publicidad, conocidas coloquialmente como superchirimbolos, que el Ayuntamiento de Madrid está instalando por todo Madrid. "Es un trasto horrible, nadie me ha consultado y ahora me han dejado sin vistas de la calle", se queja la residente.


El resto de los inquilinos de este edificio, situado en la calle de Embajadores, también han lamentado la iniciativa. El vicepresidente de la comunidad de vecinos pretende enviar una queja al Consistorio.



"Un día aparecieron los obreros y pusieron ese chisme a apenas dos metros de la fachada del edificio. Ni siquiera sabíamos que era para publicidad, nos enteramos después. Es un atropello y no pensamos quedarnos sentados", declaró el representante de los habitantes perjudicados. Algunos de los afectados se mostraron más tajantes: "Cualquier día aparecerá el trasto ese tirado en el suelo, todo es cuestión de serrar los postes", señalaron con cierta ironía.


Los residentes de este inmueble no son los únicos que tienen una opinión desfavorable sobre el nuevo mobiliario urbano. En el Centro Cultural Galileo, más de un usuario se ha quedado estupefacto al comprobar cómo la fachada de ladrillo, de 102 años de antigüedad, quedaba eclipsada por una de estas estructuras de acero pulido y cristal.


Los vecinos de la zona entienden que se quiera poner publicidad en la calle pero se mostraron disconformes con que se instale en vías y esquinas estrechas. "Lo lógico es que si los tienen que poner, aprovechen los espacios abiertos para su instalación", declaró un paseante. Ahora, se pueden encontrar superchirimbolos en la mayor parte de las grandes avenidas y plazas de la ciudad: el paseo de la Castellana, la calle de Velázquez, Princesa y Juan Bravo cuentan con una estructura publicitaria en casi cada cruce importante.


La vieja estatua de Argüelles, que hace año y medio sucumbió destrozada por un turismo que colisionó contra ella, se ha visto sustituida por un nuevo y flamante superchirimbolo. "Supongo que es un síntoma de los nuevos tiempos, antes se recordaba a los hombres importantes y ahora lo que interesa es la publicidad", destacó el propietario de un comercio cercano.


'Sólo los han puesto para ganar pasta'
Existen tres tipos de pantallas publicitarias. En los próximos cuatro años se colocarán 500 unidades de tres metros de alto por dos de ancho, 250 de cuatro metros de ancho por uno, con cinco de alto y las mayores, de ocho metros de alto por tres de ancho. "Es desmesurado", denunciaban algunos viandantes que paseaban al pie de una de estas estructuras.


En general, la mayor parte de la gente a la que se le pregunta por la causa de la proliferación de superchirimbolos lo tiene claro: "Sólo los han puesto para sacar pasta, hay que pagar la deuda de las obras de la M-30 y ésta ha sido la última idea del alcalde", aseguraba un ciudadano descontento. El Consistorio percibirá una cantidad de 160 millones de euros durante los próximos diez años por la concesión de la instalación y explotación de los nuevos soportes. La entidad elegida para sacar adelante el proyecto es la Unión Temporal de Empresas que está formada por Corporación Europea de Mobiliario Urbano y Clear Channel.


El principal reproche que han cosechado las pantallas es su gran tamaño que, al instalarse en las proximidades de los edificios, obstruyen la vista. Algo que es una molestia para los inquilinos afectados y que puede suponer un perjuicio económico para aquellos comercios que dependan de un escaparate bien visible para atraer a sus clientes. Otros de los puntos polémicos de la medida, es que suponen un obstáculo para el peatón y un peligro para la circulación.



Extraído de El Mundo

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Glosario

  • Comunicación corporativa: Conjunto de formas de expresión que presenta una organización. Prácticamente todos los actos cotidianos del comportamiento de una empresa son en última instancia actos comunicativos.
  • Cultura corporativa: Conjunto de presunciones y valores compartidos por la mayoría de los miembros de la organización. Estos valores son al mismo tiempo elementos de integración interna y de construcción social de la identidad corporativa. También son un factor clave para la adaptación a las realidades existentes fuera de la organización.
  • Identidad visual: Conjunto de signos que traducen gráficamente la esencia corporativa. Estos elementos están regulados por un código combinatorio que determina la forma y los usos del logotipo, del símbolo, de los colores corporativos y del identificador.
  • Marketing: Conjunto de actividades que dirigen el flujo de bienes y servicios del productor al consumidor. (Gorostegui).
  • Reputación: Podríamos definir la reputación como el resultado de la estimación de los distintos públicos que tienen una relación con la empresa. (UCM)
  • Responsabilidad Social Empresarial: El Conjunto de obligaciones y compromisos, legales y éticos que se derivan de los impactos que la actividad de las organizaciones producen en el ámbito social, laboral, medioambiental y de los derechos humanos. (Universidad Antonio de Nebrija - Escuela de Negocios)