domingo, 6 de mayo de 2007

Errores en las “kayes”

Los rótulos y mantas publicitarias son los principales “adornos” de la capital. Sin embargo, muchas veces tienen errores ortográficos que aunque son percibidos por la población, pasan días y meses sin corrección

“Ce bende yelo”. Eso fue lo que escribió Marlon sobre un pedazo de cartón cuando su mamá, doña Selmira, lqe pidió que le hiciera un rótulo para anunciar que a partir de ese día sus vecinos podrían llegar a comprarle hielo. Una vez terminado, el “anuncio” fue colgado con un trozo de mecate en la parte más visible del muro de la casa de doña Selmira.

Marlon tiene apenas ocho años y estudia el tercer grado de primaria, y una vez concluida la tarea encomendada se sintió orgulloso.

El susto fue grande cuando doña Selmira salió a la calle y observó aquel pedazo de cartón del que ya varias personas se habían burlado. Indignada lo quitó bruscamente y se dirigió al interior de la casa en busca de su hijo. Pero en el trayecto pensó que la culpa no era de Marlon, porque es apenas un niño de tercer grado, sino de ella por no haber supervisado el “trabajo” que le encomendó al niño.

Observar errores ortográficos en las paredes y muros de las casas que a la letra dicen: “Se bende carbon” (Se vende carbón); “Ay leña” (Hay leña); “Se arkila un cuarto” (Se alquila un cuarto), entre otros, es algo común y hay quienes dicen que son escritos así con la idea de llamar la atención y hacer reír a quienes los leen. Sin embargo, otros opinan que esto es producto del bajo nivel académico de quienes los elaboran.

No obstante, los errores ortográficos no se limitan a pequeños anuncios de barrio hechos en un pedazo de cartón o de tabla y se han tomado las calles en forma de vallas (rótulos de carretera) y mantas publicitarias. En este caso, son elaborados por empresas serias que cuentan con equipos y personal especializado que deberían garantizar calidad en sus productos, considerados un medio de comunicación que transmite mensajes, los que de ser erróneos estarían más bien desinformando.

EL ORIGEN
Según algunos sitios especializados en la elaboración de mantas y rótulos, son los clientes quienes definen el mensaje que debe llevar el anuncio. En algunos casos la clientela ya lleva prediseñado el mensaje que quiere exponer y cuando tienen errores ortográficos, primero se les consulta si así es que lo quieren o si se trata de un error.

“Llamamos al cliente porque ya nos han pasado casos que nosotros corregimos y nos dicen: ‘no, yo lo quería con eso’. Entonces llamamos al cliente y le preguntamos si eso es así o no”, dijo Ángela García, propietaria de LumiCemntro S.A., una empresa que elabora rótulos y toldos luminosos.

Sin embargo, cuando los errores no son parte del diseño y es la empresa la que tiene la responsabilidad del error, ésta generalmente asume la responsabilidad del mismo. “Si se detecta (el error) antes de que se imprima o se elabore, se le notifica al cliente y se compone. Y si acaso se pasa y ya venía el arte así, si yo lo trabajo tengo que componer eso”, explica Xóchitl Rocha, gerente general de Su Arte, una empresa que elabora rótulos luminosos, banner, calcomanías y neón.

Alberto Pereira, propietario de Autos Pereira, dijo vía telefónica que ni siquiera se había fijado que el rótulo que tiene afuera de su negocio tiene un error ortográfico (valoracion en vez de valoración). “Voy a fijarme para ver qué pasa”, dijo. Y al consultarle si un error ortográfico no afecta mucho su clientela, dijo que no.

—¿Un error ortográfico no significa mucho para usted? “No, no significa mucho, pero sin embargo voy a ir a ver eso”.

LA VERDADERA CAUSA
Inés Izquierdo, coordinadora de proyectos por la excelencia del idioma del Diario LA PRENSA, dice que el problema radica en que existe despreocupación por corregir un error ortográfico.
“Las personas no se dan cuenta de la importancia que tiene la ortografía, si tú quieres dar una presentación de tu negocio y quieres vender más y quieres dar una imagen de calidad, de excelencia, es evidente que con errores de ortografía no lo vas a lograr. Tener errores de ortografía y redacción es sinónimo de bajo nivel cultural, pobreza, mala formación académica, de ignorancia”, explica.

Izquierdo dijo que si alguien tiene alguna duda de cómo escribir correctamente una palabra, puede conectarse al Ch@t Hablemos del Idioma que LA PRENSA tiene en su página Web www.laprensa.com.ni, como parte de su labor educativa dirigida al buen uso del idioma español. “Ahí yo le quito la duda de manera inmediata”, dijo.

A PROPÓSITO
Fernando Cuenco, de Logos Comunicación, dice que los únicos errores ortográficos permitidos en la publicidad son aquellos que tienen un juego de palabras que dan doble sentido al mensaje.

“Yo lo que le digo a mis clientes es que se ajusten a las reglas ortográficas porque en el fondo lo que están haciendo también es utilizado como un medio de comunicación y a veces están educando a la gente. No pueden forzarlas a que tengan dudas de que una palabra se escribe así o no, porque lo que hacen es trabajar en contra del desarrollo de la educación”, señaló.

UN MAL GENERALIZADO
No sólo en las vías públicas estamos expuestos a los errores ortográficos, también en tarjetas de presentación, separadores de libros, revistas —y por qué no decirlo— en los medios de comunicación escritos de circulación nacional.


Extraído de La Prensa de Nicaragua 11/01/07

miércoles, 2 de mayo de 2007

La entrada de la política en Second Life: Nuevo Modelo de Comunicación


Ségolène Royal y Paloma Sainz compartieron en la noche del pasado lunes espacio, «Second life», el universo virtual en el que la candidata a la Alcaldía ha abierto una oficina de campaña, la primera en España. Precisamente esa vanguardia de Paloma Sainz en la red le ha valido que el equipo francés se haya fijado en ella para compartir opiniones a través de la red.

Sobre las nueve de la noche Sainz, dueña de una estilizada figura virtual, en vaqueros y camiseta, se acercó al edificio electoral de la presidenciable francesa para charlar con los miembros de su equipo de campaña. Una charla distendida en la que Paloma Sainz le dijo (en este caso escribió porque toda la comunicación se hace a través del teclado del ordenador) a Walter Sheridan, miembro del equipo de Ségolène Royal en «Second life», frases como «para nosotros Ségolène es un modelo y una inspiración». La respuesta de Sheridan: «Estamos seguros de ganar», en referencia a la segunda vuelta de las presidenciales francesas, que se celebra el domingo y que enfrenta a la candidata socialista con el «neogaullista» Nicolas Sarkozy.
Una oficina de campaña francesa que a esa hora se mostraba muy animada. Un mundo virtual electoral donde se puede apreciar la facilidad que internet ofrece para la comunicación instantánea y la interacción. Una interacción que Paloma Sainz utilizó ayer con el equipo de campaña francés como viene haciendo desde hace un mes y medio a través de su propia oficina de campaña.

El rincón de la candidata a la Alcaldía en «Second life», al que se puede acceder desde el blog
http://www.palomasainz2007.com/, es un edificio virtual con el puño y la rosa sobre el techo, al que se accede a través de una puerta que da paso a una enorme sala en la que, a través de diferentes ambientes, se desperdigan espacios diferentes. Sala de conferencias, mostrador de atención al público, archivos, cafetería e incluso un dispensador de camisetas virtuales para la campaña de Paloma Sainz. Todo ello sobre fondos de color blanco y los carteles electorales en los que se puede «pinchar» para que aparezcan las líneas maestras de la candidatura. El edificio electoral de Paloma Sainz en «Second life» recibe unas 220 visitas diarias, aunque durante los dos primeros días elevó el número de visitantes a 1.800 personas.


Extraído de La Nueva España

Second Life, un mundo virtual en el que los grupos quieren estar

¿Alguien invertiría su dinero por algo que realmente no existe? La respuesta y la realidad demuestran que sí. Cada vez son más las empresas que se apuntan a la moda de Second Life, un universo virtual online del que ya forman parte grupos tan importantes como IBM, Caja Madrid, o Visa Europe. La comunidad, que cuenta ya con unos seis millones de residentes, se ha convertido, en menos de cuatro años, en un fenómeno de masas en el que las empresas mundiales comercian con su propio dinero. El negocio, que crece al ritmo de 20.000 nuevos habitantes al mes, genera diariamente transacciones de más de 780.000 euros reales.

A través de un universo tridimensional, empresas mundiales como Telefónica o IBM han establecido sus propias sedes virtuales desde las que operar a través de la red, mediante la divisa de Second Life (SL), el 'dólar linden'. Mediante su 'avatar', los usuarios de esta comunidad virtual, creada en el año 2003 en las oficinas de Linden Lab, en San Francisco, pueden, en tiempo real, interaccionar con el resto de integrantes que, a través de representaciones gráficas de sí mismos, construyen y modelan a su gusto su propia 'isla'.
En este mundo virtual, que ya tiene el tamaño de la ciudad de Boston, sus integrantes se encuentran frente a todas las cosas que existen en el mundo real: casas, coches, bancos, museos y… sobre todo, dinero, mucho dinero, pero real: la comunidad negocia virtualmente transacciones que superan diariamente los 780.000 euros reales. Un importante dato que ha impulsado a grandes corporaciones mundiales, como Toyota, Telefónica o General Motors, entre otras, a establecer sus propias sedes virtuales en este mundo, en el que empresas como IBM poseen ya hasta 15 'islas' o parcelas (nombre de las zonas en Second Life). La multinacional aprovecha, además, esta comunidad, para lanzar prototipos y probar sus comportamientos antes de comercializarlos en el mundo real.
La comunidad de Second Life se ha convertido ya en un mundo digital que no para de crecer. Cada día son más las empresas que deciden formar parte de este universo en el que ya no sólo están presentes las organizaciones financieras, sino también, los grupos de comunicación. Por su parte, radiocable.com se encargó de realizar la primera emisión de radio en habla hispana desde Second Life, mientras que laSexta ha comenzado en estos días sus emisiones, con el programa 'El Intermedio', en el que un avatar de Wyoming realiza la creatividad y la ironía del programa, a través de Internet.

Sin embargo, la popularidad que está ganando esta comunidad ha obligado a sus administradores a establecer una serie de límites legales. Se trata de las big six o seis grandes normas, que luchan por no rozar con la intolerancia, el acoso, el asalto, desvelar la información sobre la vida real de otro residente, la indecencia o la perturbación de la paz. Unas normas que si se violan, podrían terminar con la expulsión del habitante.

Sin duda alguna, este universo virtual, que debe su aparición a la irrupción del 'Web 2.0' y que cuenta con un 4% de usuarios de habla hispana, se ha convertido ya en uno de los negocios empresariales más novedosos del siglo XXI.

Extraido de PR Noticias

Glosario

  • Comunicación corporativa: Conjunto de formas de expresión que presenta una organización. Prácticamente todos los actos cotidianos del comportamiento de una empresa son en última instancia actos comunicativos.
  • Cultura corporativa: Conjunto de presunciones y valores compartidos por la mayoría de los miembros de la organización. Estos valores son al mismo tiempo elementos de integración interna y de construcción social de la identidad corporativa. También son un factor clave para la adaptación a las realidades existentes fuera de la organización.
  • Identidad visual: Conjunto de signos que traducen gráficamente la esencia corporativa. Estos elementos están regulados por un código combinatorio que determina la forma y los usos del logotipo, del símbolo, de los colores corporativos y del identificador.
  • Marketing: Conjunto de actividades que dirigen el flujo de bienes y servicios del productor al consumidor. (Gorostegui).
  • Reputación: Podríamos definir la reputación como el resultado de la estimación de los distintos públicos que tienen una relación con la empresa. (UCM)
  • Responsabilidad Social Empresarial: El Conjunto de obligaciones y compromisos, legales y éticos que se derivan de los impactos que la actividad de las organizaciones producen en el ámbito social, laboral, medioambiental y de los derechos humanos. (Universidad Antonio de Nebrija - Escuela de Negocios)