
En el Washington de 2050 ideado por Steven Spielberg para Minority Report, las vallas publicitarias reconocían a los que pasaban por delante y les hablaban gracias a los escáneres de retina vinculados a bases de datos. Y unas agradables señoritas virtuales tendían la mano a Tom Cruise para ofrecerle esas gafas de sol último modelo. Pero no son sólo cosas del cine. La publicidad en 3D toma forma, y más le vale estar preparado para encontrarse con anuncios casi reales flotando en el aire. Llegan de la mano de Imagepro3D, una tecnología que permite al espectador ver imágenes tridimensionales animadas o mensajes que flotan en el aire sin la necesidad de gafas especiales.
Esta tecnología de publicidad tridimensional permite proyectar imágenes de hasta 40 centímetros de diámetro, aunque los objetos se pueden ampliar tres veces su tamaño. Permite suspender la imagen hasta a 1,21 metros de la pantalla, y que sea visible desde 30 metros de distancia.
PERSONALIZABLE. El Imagepro-3D tiene un sistema óptico geométrico de gran precisión y un software patentado, ambos ligados a un display digital que es el que proyecta la imagen. Todo ello está metido en una especie de caja negra de forma trapezoidal, que se puede personalizar con las características de cada marca que quiera hacer publicidad con este sistema.
De hecho, la publicidad flotante permite proyectar a tamaño natural, por ejemplo, una cabeza humana o una lata de Coca-Cola, lista para ser agarrada virtualmente por cualquier viandante. De hecho, las imágenes son tan convincentes que prácticamente obligan a verificar con la mano si es real o no. Los objetos más pequeños podrán ser ampliados hasta cuatro veces su tamaño original.
Además, las imágenes del producto pueden ser animadas para que den vueltas, se muevan en el campo de visión, se construyan o se disuelvan en sí mismas, y pueden contener elementos movibles; también se puede utilizar sonido dirigido para captar aún más la atención.
De esta manera, el anunciante puede hacer publicidad totalmente interactiva, para lo que cuenta con animaciones y herramientas de fotografía, e imágenes de 2D similares a los anuncios de televisión, que pueden ser superpuestas en un marco animado.
La empresa comercializa estas vallas interactivas no sólo para colocar en cualquier lugar de la vía pública, sino también para museos, quioscos interactivos o stands de ferias profesionales.
De hecho, los responsables del proyecto esperan que los visitantes de los lugares culturales —museos, exposiciones ...— puedan contemplar los objetos de una nueva forma y además rodeados de la máxima seguridad.
“Podremos mostrar cualquier objeto, por valioso que sea, por todos sus lados y desde cualquier ángulo en un ambiente totalmente seguro”, dicen sus responsables. Además, los objetos pueden rotar, y los visitantes los pueden abrir o manipular para ver más de cerca las características de esos objetos de valor incalculable, y mientras tanto, escuchar la explicación de una guía.

Imagepro3D pretende colocar los paneles tridimensionales en lugares de tránsito intenso como centros comerciales, edificios de oficinas, pasillos del hotel, cajeros de los bancos... Serán lugares perfectos para los anunciantes, que además cuentan con la ventaja de que como el equipo está conectado a una red centralizada, pueden cambiar instantáneamente los mensajes, los objetos o los sonidos que quieren acercar a los consumidores.
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